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Panorama Político: La campaña, entre “el hacer y el decir”

La campaña comenzó, y Juntos por el Cambio está, hoy por hoy, marcando la agenda política. Por ahora lleva al candidato del Frente de Todos a responder sobre los temas que plantea el oficialismo, básicamente diciendo lo que Alberto Fernández “no va a hacer”, quien no pudo, hasta aquí, desarrollar los temas de su plataforma de Gobierno que presentó, pero que previsiblemente los grupos económicos de los grandes medios de comunicación omitieron.  Está claro que no es sencillo presentarlo frente al bloque de poder que integran EE.UU., FMI, multinacionales, sistema financiero, poder judicial y Cambiemos, pero es necesario que lo haga para llegar a ser Gobierno.

El Frente de Todos (FT) definió fortalecer a Alberto como candidato a Presidente, pero no instala temas en la agenda.

El Frente de Todos (FT) definió fortalecer a Alberto como candidato a Presidente, habida cuenta que los votos son de Cristina Fernández, y la fórmula aparecía, de entrada, desequilibrada. Y eso funciona muy bien. Ella hace campaña presentando su libro por las provincias y municipios donde es fuerte. Y Alberto se posiciona como el responsable de hablar de las futuras políticas de Gobierno y del “armado” con los gobernadores. Hasta ahí, perfecto, todo es ganancia para el FT. Pero no instala temas en la agenda política: reconstrucción del país (no es lo mismo que “volver”), producción (un tema que el oficialismo le regala a la oposición y que ésta debiera tomarlo como central), políticas de educación y salud públicas, entre otros. Alberto habla de que no va a rever los fallos judiciales, que no va a “defaultear”, que no… Esta semana tuvo una muy buena reunión con el FMI dándole seguridad a las/os argentinas/os: le dijo en la cara a los funcionarios extranjeros que “hay que reformular los acuerdos sin exigir más esfuerzos a nuestro pueblo”. Y le habla al “pueblo”, no a la “gente” ni a “emprendedores”, hay ahí una idea de Nación. Luego llegó el anuncio del “acuerdo” entre la Unión Europea y el Mercosur que concentró nuevamente la agenda mediática. Allí queda un espacio vacante para plantar los temas de producción, de PyMEs, de economías regionales. Y no es sólo una cuestión de “fondo”, de los temas, sino también de la “forma”, de cómo presentarlos, de cómo hacer política con los distintos sectores sociales afectados por el neoliberalismo. La economía de “la gente” está quebrada: inflación; creciente desempleo, puestos de trabajo cada vez más informales y precarios; baja del PBI; la profundización de la desigualdad social; cierre de fábricas y comercios. Pero en plena recesión lo instalado es una supuesta recuperación económica y la estabilidad del dólar (a $44). Sabido es que esto era lo que iba a hacer el Gobierno y sus aliados, con una “recuperación” desde el tercer subsuelo de la imagen de Mauricio Macri; falta contrarrestarlo.

Juntos por el Cambió perdió esta semana una pequeña batalla entre las “avivadas” políticas que intenta comúnmente: José Luis Espert no se durmió y podrá ser precandidato presidencial por Despertar. Esos cinco puntitos Macri los quería para sí en las PASO y la primera vuelta, no podrá ser, se les restarán; sí seguramente se les sumarán en un eventual ballotage.

El FT sumó el electo gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, y también “juegan” a favor la mayoría de quienes van con “boleta corta”: Misiones, Santiago del Estero, Chubut y Río Negro.

En el armado político Fernández-Fernández avanzaron con el vital alineamiento de los gobernadores, intendentes y sindicalismo; todos adentro y sin grandes heridos para un “cierre de listas” tan complejo como éste. Un gran paso que dio la fórmula de cara a las PASO. Se sumó el electo gobernador de Santa Fe, Omar Perotti. También “juegan” a favor la mayoría de los gobernadores que van con “boleta corta”: Misiones, Santiago del Estero, Chubut y Río Negro. Erróneamente se “leyó” que quienes no “pegan” sus candidatos a diputados y senadores nacionales a una fórmula presidencial beneficiaban a Cambiemos. No, hoy ni siquiera en Córdoba es así; Juan Schiaretti es inasible y se fotografió con Miguel Ángel Pichetto, pero los intendentes, legisladores y militantes no. Y la relación actual de ese electorado es muy diferente al 70-30 de Macri de 2015; está más parejo con tendencia ganadora de la oposición. Ejemplos: Carlos Caserio, cordobés, es el nuevo jefe de bloque de senadores del PJ que reemplazó a Miguel Ángel Pichetto; apoya a F-F; ganó el PJ en Villa María con el 55%, el intendente Martín Gill también acompaña a Alberto. ¿Qué falta en ese plano?, una foto y un par de actos con Alberto, Cristina y Sergio Massa juntos. De hecho, Massa tuvo que desmentir una reunión con María Eugenia Vidal; eso tampoco puede ser. Hoy lo que se muestra es casi tan importante como lo que se hace. La unidad se construye, pero también se milita y comunica.

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