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EE.UU., entre la asunción de Biden y la investigación por el intento de Golpe de Estado de Trump

Se investiga la participación de miembros activos de la policía de Seattle, Virginia, New York y Pensilvania en el intento de Golpe de Estado el miércoles seis de enero.

“No Justice, No Peace”, gritan en las marchas durante 2020 pidiendo justicia social: “Sin justicia no hay paz”. Durante los discursos antes de la votación del segundo juicio político a Donald Trump, los republicanos, con gran hipocresía, pidieron unidad, declarando que este ‘impeachement’ sólo va a provocar más división. Pero la unidad no se consigue sin accountability, es decir, sin exponer a los responsables y darles la posibilidad de un juicio justo. Por lo pronto, el juicio político aprobado por Diputados pasará a la Cámara Alta en los próximos días, aunque aún no se sabe cuán rápido se realizará el juicio mismo en donde se expongan las razones y el equipo legal de Trump presente su defensa. Es probable que éste sea realizado una vez que Trump haya abandonado la Casa Blanca. Algunos republicanos han indicado en declaraciones no públicas que quieren impedir que Trump pueda postularse a cargos políticos en el futuro.

Estos tours por el Capitolio sólo pueden ser autorizados y brindados por legisladores. “Miembros del grupo que atacó el Capitolio parecía tener un insólito conocimiento de la disposición edilicia”.

El Capitolio de EE.UU., en una imagen dantesca.

A pesar de que la toma del Congreso de los Estados Unidos no fue sorpresa, -Trump y sus “enablers” (facilitadores) aquellos políticos y legisladores que lo apoyan y continúan declarando un fraude masivo durante las elecciones presidenciales que nunca ocurrió-, sí lo fue la facilidad con la que ingresaron al Capitolio y el conocimiento que tenían del interior del edificio. La legisladora por New Jersey y veterana de la Armada, Mickie Sherrill, junto a otros legisladores, notó que el martes cinco de enero se realizaban tours del interior del Capitolio, que desde marzo de 2020 habían sido restringidos por la pandemia y que además gran cantidad de gente participaba de ellos. Estos tours sólo pueden ser autorizados y brindados por legisladores. La Sra. Sherrill junto con otros 33 Congresistas, a través de una carta a la Jefa Interina de la Policía del Capitolio (el Jefe anterior renunció el jueves luego de la insurrección), piden la pronta investigación de quiénes autorizaron estos tours y de los nombres y apellidos de las personas que participaron en ellos. La carta indica que “los visitantes…parecen estar asociados con el rally que se realizó al día siguiente en la Casa Blanca. Ese grupo abandonó la Casa Blanca y marchó hacia el Capitolio con el objetivo de detener la certificación de la elección por los Congresistas. Miembros del grupo que atacó el Capitolio parecía tener un insólito conocimiento de la disposición edilicia”. 

Además, se investiga la participación de miembros activos de la policía de Seattle, Virginia, New York y Pensilvania en el intento de Golpe de Estado el miércoles seis de enero. Luego de la toma del Congreso, alrededor de 100 personas que participaron de los incidentes fueron arrestadas, y más de 270 sospechosos de actividad criminal han sido identificados. El segundo del FBI, Steven M. D’Antuono, aseguró en declaraciones públicas que el FBI ha recibido 140 mil fotos y videos del público, y que “para aquellos que fueron partícipes de la violencia tienen que saber que cada sucursal del FBI en todo el país los está buscando”. Lo que está cada vez más claro para los investigadores del FBI, como también a investigaciones paralelas que fiscales en diferentes Estados llevan a cabo, es que estos grupos tenían la intención de tomar rehenes y hasta asesinar miembros de la legislatura el día miércoles 6 de enero. Sólo bastaba con dar seguimiento a las publicaciones en las redes sociales de grupos de la supremacía blanca como ‘the oath keepers’, ‘Proud boys’ o ‘the three percenters’ (milicias anti-gobierno), “era todo sobre revolución, muerte a los tiranos y sobre guerra civil”, indica el periodista de ProPUblica quien cubre a grupos de la ultra derecha extremista, A. C. Thompson. 

Los grupos tenían la intención de tomar rehenes y hasta asesinar miembros de la legislatura el día miércoles 6 de enero.


De cara a la inauguración el miércoles 20 de Joe Biden, el director del FBI, Christopher Wray, declaró “estamos preocupados por la violencia que pueda provocar las múltiples protestas planeadas en la capital y alrededor del país, que podría atraer a individuos armados a las proximidades de edificios gubernamentales y hacia políticos”. Unos 25 mil efectivos de la Guardia Nacional, más la policía de Washington DC, están esparcidos en los alrededores del sitio donde se realizará la inauguración. En la capital habrá ese día restricción de movimiento. 
El intento de Golpe de Estado perpetrado por los seguidores de Trump, quienes creen férreamente que estas elecciones no fueron ganadas por Biden, ha puesto en evidencia que la fragilidad de la democracia estadounidense es real. El “American exceptionalism” es una gran mentira. Trump y sus seguidores se encargaron muy bien de demostrarlo.

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https://sherrill.house.gov/sites/sherrill.house.gov/files/wysiwyg_uploaded/2020.01.13_Sherrill%20Letter%20to%20USCP%20and%20SAA.pdf


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