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Sobre Milei y la moral del burro

Desde que Javier Milei llegó al gobierno el trabajo asalariado retrocedió significativamente y como contrapartida creció el monotributo y el trabajo en negro. En los últimos dos años se perdieron más de 300.000 empleos registrados. Además cada vez son mas los jovenes que no pueden conseguir empleo formal.

Desempleo
Cada vez más jóvenes sin trabajo


Pero Milei no para de batir récords desde su llegada al poder cerraron más de 24.000 empresas . Un informe de Fundar, elaborado en base a datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), demuestra que la caída de empleadores es la más mas grande de la serie histórica. El cierre afecta principalmente a las pymes de los sectores de la construcción y el transporte.

Cierre de empresas
Nuevo record histórico de cierre de emprresas


Este retroceso supera la caída experimentada durante la crisis de 2001 y el del periodo de pandemia entre 2020 y 2022.


Siete de cada diez asalariados no logran superar la línea de la pobreza según las cifras del último informe del Indec. El ingreso per cápita familiar fue de $242 mil en el estrato más bajo.


El consumo de carne cayó un 10% en lo que va del 2026 y sigue en el nivel más bajo de los últimos 20 años. Los precios subieron el doble que la inflación, el promedio de consumo de los últimos doce meses se ubicó en 47,3 kilos por año, el guarismo más bajo en más de dos decadas.
Pero por otro lado se obtuvo un récord histórico de exportaciones de origen vacuno generando cerca de USD 5.000 millones en divisas.

Pero como en el país de las vacas comer asado es un lujo para pocos, ahora se lanza al mercado la carne de burro. Entre varios productores rurales que promueven este “emprendimiento”, Julio Cittadini con su “Burros Patagones” ya comenzó a comercializar y en poco menos de dos días vendió todo su stock.
El Ministerio de Producción de Chubut autorizó la operatoria que cumple con todos los controles bromatológicos. No es un mercado informal ni algo clandestino, es un proyecto ganadero dentro de los márgenes de la ley.


Mientras tanto en Narnia Milei con la terquedad propia de un asno pide paciencia, si en vez de anarcocapitalista fuera liberal pediría “pasar el invierno”. Pero como si fuera poco habla de moral, diciendo que sus valores morales diseñan la política económica. No vamos a enumerar los casos de corrupción en los que está involucrado, son demasiados y serían objeto de otra nota.

Pero veamos cuales son los pilares morales del anarcocapitalismo que definen su políticas de gobierno:

El individualismo llevado al extremo, el individualismo de los dueños de todo, de los poderosos. Se basa en una ética de derechos negativos En la que el individuo es dueño de sí mismo: La base de toda moral es la autopropiedad. Una ficción que da por hecho o que no toma en cuenta que no nacemos con las mismas posibilidades ni partimos de la misma situación socioeconómica ambiental. Como si no fuera una lotería en que familia, lugar del mundo y entorno nacemos.

El Estado es intrínsecamente inmoral es una institución delictiva porque se financia mediante el “robo” (impuestos) y mantiene un monopolio de la violencia que viola la libertad individual. Milei es un topo que vino a destruir el Estado pero ahora hace negocios privados con el poder que le otorga su cargo y ordena reprimir a jubilados y trabajadores cuando manifiestan sus reclamos.

No existe una “justicia social” redistributiva; la única justicia es el cumplimiento de los acuerdos voluntarios y el respeto a la propiedad adquirida legítimamente. Los acuerdos entre los dueños de todo y quienes trabajan no parten de una igualdad de fuerzas e intereses. El poder siempre está del lado de quien contrata. Respecto de las propiedades adquiridas legítimamente pregúntenle a Adorni, para no hacer un inventario de las apropiaciones ilegitimas de nuestra historia.

Pero para Milei es muy fácil: “El caso argentino nos indica que no nos podemos mover de la ortodoxia. Nos vamos a atar al poste para evitar escuchar los cantos de sirena. Y si nos sale mal, no pasa nada. Nos iremos a casa”.

El nivel de impunidad y falta de empatía es demasiado brutal e inhumano.
Creo que va mas allá de la crueldad, estamos asistiendo a un derrumbe ético sin precedentes. Ya no podemos hablar de crueldad sino de una barbarie en la que el tejido moral de la sociedad se disuelve por completo.

Entonces se entiende muy bien por qué en una encuesta de la Facultad de Psicología de la UBA se manifiesta un elevadísimo crecimiento de los sentimientos negativos entre los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano. Uno de cada tres encuestados (74%) sostiene que es grave el contexto socioeconómico.

Incertidumbre, preocupación, tristeza, hartazgo y cansancio, son los sentimientos más habituales según el estudio realizado por el Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires.

“El 83% afirma que los problemas económicos tienen mucha o bastante importancia en su bienestar psicológico. Casi la mitad de los encuestados (46%) dice encontrarse algo o mucho peor que hace un año. Casi el 50% piensa que su situación económica personal estará aún peor dentro de un año, y un 48% se define como algo o muy pesimista sobre su futuro económico.

Las principales preocupaciones personales o familiares son: “que el país siga en decadencia” (53%), “no llegar a fin de mes” (52%), “mi futuro laboral” (46%) y “no poder realizar mis proyectos” (44%).

Es claro que la moral anarcocapitalista es la base de la pobreza y desigualdad que vivimos en nuestro país y que es imposible que esa moral nos saque del sufrimiento, lo más probables es que lo ahonde.

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