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Cristina: “Espero que estas recetas neoliberales que nos metieron en la cabeza no vuelvan nunca más»

«Ese domingo fue muy especial, todavía me duran las sensaciones ambivalentes. Sabíamos que íbamos a ganar, pero no con esa diferencia de votos. Por un lado, sentí alegría de poder concretar la esperanza de tanta gente de poder cambiar esto tan feo que estamos viviendo. Pero al mismo tiempo, y eso es muy particular, siento como que con todo esto que estamos viviendo, esta realidad tan terrible, me pregunto por qué perdimos estos cuatro años». La “ambigüedad” que expresó Cristina Fernández ayer en La Plata sintetiza el clima social de la sociedad, que combina angustia por la situación económica con la esperanza que se percibe en la población de cara al nuevo gobierno de Alberto Fernández y el Frente de Todos.

“Es inevitable que todos los sectores económicos se sienten a discutir en serio. La sociedad tiene que ser de perfil industrial, que es la gran generadora de trabajo. Estamos ante una oportunidad histórica, pero tiene que haber voluntad». Es por eso que espera “que estas recetas neoliberales que nos metieron en la cabeza no vuelvan nunca más». «Este es un gobierno empresario. Y es natural que el que está dedicado a hacer dinero quiera más», pero la consecuencia es que “han desorganizado la vida. La gente no pensaba cuánto le llegaba en la factura. Tenía trabajo». De aquí en adelante “hay que definir cómo queremos vivir, qué queremos ser”, agregó Cristina.

A la vez explicó que «si soy candidata a vicepresidenta no es por que quiera ser vice, lo hago como una forma de ayudar a conformar una nueva mayoría en la Argentina. Ahora se vienen las nuevas generaciones, otra historia». Frente al odio y el resentimiento por el fracaso ostensible de un gobierno que se va sólo respaldado por un núcleo duro y reaccionario, como se vivió en la última movilización en apoyo del presidente Mauricio Macri en Plaza de Mayo, en la Facultad de Periodismo de La Plata el clima era de alegría y esperanza. Lo intangible de los climas sociales a veces no se ve por la televisión, pero sí en el cuarto oscuro y en las calles.

“El dolor humaniza y enseña. Yo antes de lo de Néstor no tenía tanta cercanía con la gente. Me hizo abandonar esa cosa demasiada engolada, con términos rebuscados.»

En términos de análisis de la situación que su gobierno entregó el poder y de lo que deja el actual, fue autocrítica y crítica: «Cuando me fui como Presidenta había inflación, pero teníamos otros problemas resueltos. Habíamos dejado una condición inmejorable en materia de deuda. Había problemas, porque siempre hay, peor estábamos encaminados. Pero ahora está todo infinitamente peor, está casi inmanejable. Que digan que lo que pasa es por culpa de los populistas que vienen… la verdad que hay que tener un poco de decoro. Nosotros nos la pasamos pagando las deudas de otros. El resultado de las PASO y de la economía son el resultado de las políticas que llevó a cabo este Gobierno desde 2015. Subir el dólar porque no te votaron no es de buen ser humano».

«Subir el dólar porque no te votaron no es de buen ser humano».

Cristina se mostró “Sinceramente”: “El dolor humaniza y enseña. Lo de Néstor fue un golpe muy fuerte y empecé a sacar fuerza de la gente. La Plata me despierta cosas muy fuertes. Acá nací, es el lugar donde nos conocimos, donde me pasaron las cosas más lindas y también más feas. Yo antes de lo de Néstor no tenía tanta cercanía con la gente, él sí, siempre fue un animal de pueblo; y después empecé a sacar fuerzas de la gente, que se me acercaba y me daba Rosarios. Me hizo abandonar esa cosa demasiada engolada, con términos rebuscados. Ahí se me empezó a ir toda esa cosa… Y lo de Florencia también fue muy duro, es muy dura para mí todavía, porque no está él que era su padre, y yo me siento responsable”.

Es la Cristina mamá y también la Cristina Estadista: “No me gusta hacer leña del árbol caído, pero Macri hizo lo que cada sector económico le pedía. No critico que los sectores económicos demanden cosas. El problema es que cuando sos Presidente no podés acceder a todo, sino articularlo con los intereses y con las mayorías. Va a ser inevitable que todos los actores económicos se sienten a discutir en serio. Subir el dólar porque no te votaron no es de buen ser humano».