Salud y Educación

Los medicamentos de los jubilados subieron el 266%

PAMI modificó la Resolución 005 dejando de entregar la medicación crónica gratuita a los dos millones de afiliados.

Mientras que la jubilación mínima aumentó desde 2015 a abril de 2019 un 172% ($10410), la inflación de los precios de los medicamentos alcanzó el 266% en el mismo período. Y “lo más grave aún es el aumento de medicamentos esenciales utilizados para enfermedades cardiovasculares que han visto un ascenso sideral, como el Sintrom, con un aumento de precio de 600%”, según detalla “La investigación sobre la salud de adultos mayores. El impacto inflacionario en los medicamentos” señala que a estos datos “se le suma que PAMI modificó la Resolución 005 dejando de entregar la medicación crónica gratuita a los dos millones de afiliados, y para acceder a la misma se exige cumplir una serie de requisitos demasiados restrictivos. Esta situación trae como consecuencia que las personas mayores dejen de consumir su medicación o lo hagan de manera limitada, para generar un ahorro económico en los gastos”. Además, restringió su presupuesto y cada vez trabaja con un vademecum más acotado de medicamentos y laboratorios.

 El Centro de Economía Política Argentina, el Centro de Estudios Políticos para Personas Mayores (CEPPMA) y la Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria (ALGEC) elaboraron un detallado informe al que Agenda Sur tuvo acceso, donde se describe la situación que atraviesan las/os jubiladas/os a partir de los aumentos de los precios de los medicamentos esenciales durante los cuatro años de gobierno de Mauricio Macri.

“En los 45 años que tengo de médico gerontólogo nunca vi lo que sucede en nuestro país en la actualidad: las personas mayores se están muriendo por no poder comprar los medicamentos”, Ricardo Blanco (MN 52152).

E INDEC indica que en 2019 serán 6.983.377 los habitantes de nuestro país mayores de 60 años (15,5% de la población), siendo 43% varones y 57% mujeres. “En los 45 años que tengo de médico gerontólogo nunca vi lo que sucede en nuestro país en la actualidad: las personas mayores se están muriendo por no poder comprar los medicamentos que necesitan para sus enfermedades crónicas”, grafica Ricardo Blanco (MN 52152), médico especializado en adultos mayores.

La situación empeoró a partir de la sanción de la reforma previsional de diciembre de 2017: “El aumento de la jubilación mínima después de la reforma fue sólo de 28,4% (comparando el periodo ene ´18/ ene´19). En contraste, la inflación acumulada de 2018 alcanzó el 47,6%”. Según el CEPA, el poder adquisitivo de la jubilación mínima se retrajo 18,5% en la comparación entre el promedio del poder adquisitivo de 2015 y el medido en marzo de 2019; es decir, la pérdida representa $1.925 mensuales aproximadamente, considerando la jubilación mínima de $10.410 en marzo de 2019.”

“Sarcopenia: hoy los mayores no pueden comprar carnes, por lo que esta enfermedad ha aumentado significativamente, lo que es altamente peligroso para los mayores”, médico Ricardo Blanco.

La gravedad se hace más manifiesta dado que el 60% de las personas mayores cobran una jubilación mínima y tienen costos muy superiores a la del resto de los habitantes, incluyendo medicamentos, atención de la salud, trasportes por la disminución en la movilidad física y servicios especializados, como cuidadores en domicilios, prótesis y ortesis. Además, necesitan proteínas de alta absorción:” La sarcopenia es una patología severa que produce una importante disminución de la masa muscular y severos trastornos en la marcha. Esto ocurre por la falta de ingesta de proteínas de alto valor biológico, como las carnes. Hoy los mayores no pueden comprar carnes dado el gran aumento de los precios, por lo que esta enfermedad ha aumentado significativamente, lo que es altamente peligroso para los mayores”, analiza el doctor Blanco acostumbrado a ver estas patologías.

Ante la limitación de la entrega gratuita de medicamentos, se puso “en grave riesgo no sólo la salud de las personas mayores, sino también la calidad de vida de aquellas que presentan patologías crónicas. Sin tratamiento oportuno se generan discapacidades y aumentan la fragilidad y la dependencia en las personas mayores”, detalla la investigación.

“Los jubilados nos lo dicen en las farmacias: tienen que elegir entre comprar los medicamentos, o comprar comida y pagar la luz” , Rubén Sajem, farmacéutico (MN 9906).

Los farmacéuticos son quienes viven la realidad cuando los jubilados. “Lo que se está viendo en las farmacias, que son lugares de cercanía y confianza con los jubilados, son situaciones de angustia muy difíciles de afrontar, que incluso les produce mucha vergüenza, porque no pueden acceder a sus medicamentos”, explica el Presidente de la Sección de Farmacéutico del Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de CABA, farm. Rubén Sajem (MN 9906). “Aún en el caso de tener la cobertura de PAMI, no pueden afrontar el pago del 20% o del 50% que les corresponde abonar, entonces no compran los medicamentos y abandonan los tratamientos. Los jubilados nos lo dicen en las farmacias: tienen que elegir entre comprar los medicamentos, o comprar comida y pagar la luz.”

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