“Mi único héroe en este lío”: la despedida popular al Indio en Plaza de Mayo
El velorio del Indio Solari se llevará a cabo en el Polideportivo de Avellaneda. Hoy también hubo una concentración en el Obelisco, un “banderazo” que la Policía de la Ciudad de Jorge Macri se encargó de reprimir. Hay ocho detenidos. Pero más allá de ese desagradable detalle, lo importante es la movilización popular. Ayer, en la Plaza de Mayo se convirtió en una “Misa Ricotera” para despedir al Indio. Entre abrazos, lágrimas, canciones y banderas, miles de personas transformaron la Plaza en un ritual colectivo,donde el dolor y la celebración caminaron juntos. Bajo un cielo gris, la multitud cantó cada estrofa como una plegaria. Hubo quienes lloraron en silencio, quienes se fundieron en abrazos interminables y quienes eligieron recordarlo sonriendo, como se recuerda a alguien que dejó una marca profunda en la propia vida. Porque para muchos, el Indio nunca fue solamente un músico. Sus canciones acompañaron amores, pérdidas, amistades, luchas, rebeldías y esperanzas. Fueron refugio, identidad y bandera para varias generaciones, que encontraron en sus letras una forma de nombrar lo que sentían y de mirar el mundo.
La Plaza de Mayo se convirtió en una ceremonia popular atravesada por la emoción. Entre cantos, brindis improvisados, banderas y miradas cómplices, miles de personas volvieron a encontrarse en esa comunidad invisible que durante décadas construyeron las canciones. No fue sólo una despedida. Fue un agradecimiento colectivo. Una manera de decir que hay artistas que atraviesan generaciones y pasan a formar parte de la historia sentimental de un pueblo.
No fue un adiós, fue un hasta siempre. Este 5 de junio, el Indio pasó a la eternidad. Seguirá viviendo en cada canción cantada a los gritos, en cada abrazo ricotero y en cada bandera levantada al cielo. Quedan sus canciones, sus pensamientos y ese compromiso que lo convirtió en mucho más que un artista.
El Indio quedará para siempre en el corazón del pueblo.
























