Internacionales

Camino sinuoso hacia la segunda vuelta en Ecuador

Otra elección está amenazada en América Latina. La denuncia de fraude interpuesta por el candidato de un sector del movimiento indigenista Yaku Pérez (Pachakutik), suspendió el conteo de votos en Ecuador.

Situaciones similares se vivieron en Bolivia y también en Venezuela y Brasil, pero con otros finales de mayor gravedad institucional. cuando la posibilidad de triunfo de un partido progresista avanza, comienzan a moverse las fichas del lawfare y las presuntas irregularidades ¿Son puras teorías conspirativas o hay suficientes elementos para pensar que se trata de una metodología que los sectores de poder utilizan para evitar el triunfo de un proyecto de izquierda?
Sergio Pascual, uno de los fundadores de Podemos en España, y actual integrante de Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CElAG), fue invitado a participar del proceso electoral en Ecuador. Pascual sostiene que los mecanismos de lawfare y fraude son viables como lo fueron en Bolivia con el apoyo de la OEA (Organización de Estados Americanos), por eso el establishment lo ha puesto en marcha de nuevo; y también destaca que a diferencia de Bolivia, en Ecuador aun no está muy claro quién lidera localmente este proceso, si el banquero Guillermo Lasso o Pérez.
Pascual asegura que el intento de boicotear las elecciones comenzó con el gobierno de Lenín Moreno. “Al Correísmo se lo prohibió. A Correa se le impidió ser candidato a vicepresidente; Ricardo Patiño, el encargado de todo el aparato político de Correa, se tuvo que exiliar a México; Paola Pabón, la prefecta de -la región central- de Pichincha, pasó meses en la cárcel porque para Lenín Moreno había sido la instigadora del estallido social de octubre de 2019”. Hubo una clara persecución política resalta Pascual. 
Hay dos candidatos ahora que se disputan el pase al balotaje para enfrentar al candidato del correísmo, Andrés Aráuz. Con más posibilidades se encuentra el banquero Guillermo Lasso del movimiento Creo. Según Pascual, este candidato cuenta con mayor respaldo político. “Lasso acompañó toda la política económica de Lenín Moreno, y ellos ya instalaron el neoliberalismo”. 
En cambio, asegura Pascual, es más difícil el panorama para Pérez, quien necesitaría los votos de Xavier Hervas (Izquierda Democrática) “cuyo electorado socialdemócrata es bastante más pragmático, y quizás tendría dificultades para depositar un voto a un candidato volátil”. Hervas obtuvo un 16 por ciento de votos. Además no hay que olvidar – subraya Pascual – el factor racista que hay en Ecuador: “es difícil que un determinado sector de la población termine votando por un indígena”. 

El fenómeno Yaku Pérez

Para Pascual hay varios elementos para entender el fenómeno Yaku Pérez . “Primero, el movimiento indígena en Ecuador tiene una base social importante: tiene cinco prefecturas y el correísmo tiene dos. Los votos de Pérez provienen de una parte del movimiento que es ultra disciplinado en términos electorales. El movimiento indígena está dividido en tres partes. El ala derecha que representa Yaku Pérez, otra más negociadora y la tercera de izquierda que sería representada por Leonidas Iza. Aún estando divididos son muy disciplinados y una vez que eligen candidato van todos con él”. También hay otro factor que para Pascual influye en esta elección: un electorado ya no tan polarizado y que optó por votar algo diferente. No sólo se fortaleció Pérez sino que Hervas obtuvo un porcentaje importante, con la novedad de haber hecho su campaña a través de Tik Tok. La Izquierda Democrática es una organización con peso en Ecuador. Tuvo un presidente, Rodrigo Borja, y también la alcaldía de Quito durante 10 años. “En una elección polarizada entre correísmo y anticorreísmo , estos partidos se licúan. Es estas elecciones el nivel de polarización fue menor. La mitad del país decidió votar algo distinto a lo que ofrecían los dos polos, Aráuz y Lasso”. 
En los próximos días se definirá quién pasa al balotaje entre Lasso y Pérez. El banquero se bajó de un acuerdo con el candidato de Pachakutik para avanzar en la revisión de casi seis millones de votos. El Consejo Nacional Electoral y la OEA avalan esta iniciativa. El escenario político ya presenta dificultades para avanzar hacia el 11 de abril. Ésta será una definición clave para América Latina. Un triunfo del correísmo podría también tener su efecto en la vecina Colombia, que en 2022 elige presidente. 

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https://www.celag.org/

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