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Trump lo hizo

La tesis de la guerra económica cobra sentido. Donald Trump anunció el congelamiento de todos los activos de Venezuela en Estados Unidos. “Funcionó en Panamá, en Nicaragua y lo hará en Venezuela y Cuba” manifestó exultante John Bolton, el Consejero de Seguridad Nacional, desde Lima. La nuevas sanciones también son una clara amenaza a Rusia y China (principales aliados de Caracas) ya que habrá represalias contra los países que cooperen con el gobierno de Nicolás Maduro. 

El canciller venezolano Jorge Arreaza dijo que EE.UU. está tratando de hacer, de Venezuela, el territorio de su “guerra geopolítica» contra Moscú y Pekín. Desde el Kremlin, repudiaron el “espiral de sanciones” y lo calificaron de “terrorismo económico”. Mientras tanto, en Lima, Bolton reunió a los países latinoamericanos que apoyan al líder opositor Juan Guaidó y exigen la salida de Maduro, dicen, de manera “pacífica”. El Grupo de Lima celebró en la capital peruana la Conferencia Internacional por la “Democracia» en Venezuela.

Pese a las sanciones, la mesa de diálogo en Oslo continúa, dijo Guaidó, minutos después de que la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez asegurara que las nuevas sanciones representaban una «patada a la mesa» de negociaciones. El diálogo impulsado por Noruega y Barbados también recibe el apoyo de representantes del Vaticano.

Washington y sus aliados aclararon que las nuevas sanciones no afectarán a la población. Sin embargo, desde sectores independientes al gobierno de Maduro, sostienen que con esta medida se agravarán la crisis económica y la escasez de divisas. Francisco Rodríguez, economista y director de la consultora Torino Economics, precisa que el problema fundamental del país es su incapacidad para generar ingresos en divisas y, por ende, sus dificultades para pagar importaciones. “Ello principalmente por la caída en la producción petrolera, que no alcanza ni siquiera el millón de barriles diarios, según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). La producción de PDVSA registra en 2019 su mayor caída a raíz de las sanciones del Departamento del Tesoro aplicadas en enero. “En la medida en que se vea limitada la capacidad del Gobierno de exportar, entonces habrá menos dinero para pagar las importaciones y habrá menos alimentos y medicinas”, alertó el economista al medio digital venezolano Efecto Cocuyo.

Asfixia económica es una táctica que EE.UU. también utilizó en otros países como Irán (2018), Libia (2011), Siria (2004), Yugoslavia (1991), Cuba (1962) , Panamá (1988) y Nicaragua (1985). El bloqueo siempre buscó acabar con los gobiernos que se negaban al intervencionismo de la Casa Blanca. Lejos quedó el interés por la “crisis humanitaria” y la ayuda que la “comunidad internacional” debía otorgar al pueblo venezolano. Ahora, como dijo Bolton: “es el momento para la acción”.