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La gran muralla india.

En septiembre de 2018 la Corte Suprema de India levantó el veto de acceso a las llamadas mujeres “impuras” de entre 10 y 50 años, a quienes se les prohibía el ingreso a los templos los días de la menstruación. Dos meses antes, Nueva Delhi, declaró libre de impuestos los productos de higiene femenina. Estos logros, apenas significan el comienzo de un largo proceso de lucha. La discriminación social de las mujeres en India, está profundamente enraizada en su cultura patriarcal.

Un reciente documental, estrenado en Netflix, visibilizó un pequeño fragmento de este problema.Period. End of Sentence, cuenta la historia de un grupo de mujeres de la localidad rural de Hapur, ubicada a tan sólo 60 kilómetros de la capital, que comienza a organizarse para fabricar y comercializar toallas femeninas. La mayoría de ellas no conocía este producto, como tampoco se animaba a hablar públicamente sobre “la regla”.

  • En India, sólo el 12% de 355 millones de mujeres que menstrúan utilizan toallas higiénicas.
  • En zonas rurales el porcentaje es mucho menor. Sólo el 5% las usan.
  • El 28% de las adolescentes abandonan la escuela.
  • En India, Irlanda, Kenia y Canadá los productos de higiene femenina están libres de impuestos.

         Fuente: AC Nielsen y ONG Plan India.

El acceso a las toallas femeninas y su elevado costo en el mundo, es un asunto discutido en varios países, entre ellos, España y Colombia, donde los legisladores junto a asociaciones por los derechos de las mujeres, lograron bajar el IVA en artículos de higiene femenina. En India, aún son pocas las mujeres que pueden comprar este producto particularmente en áreas rurales empobrecidas. Quienes no pueden acceder a la toallas o tampones, utilizan trapos, aserrín y hojas de diario, poniendo en serios riesgos su salud.

En el caso de las mujeres con discapacidad los padecimientos se multiplican. La histerectomía forzosa es una práctica habitual en India. Los padres recurren al médico para extirparles el útero a sus hijas, consideran que de esta manera, se las protege de la menstruación y del abuso sexual. En India viven 26,8 millones de personas con alguna discapacidad, según el censo 2011, de ellas, 11,8 millones son mujeres y niñas.

Los cambios de mentalidad serán alcanzados con más educación sexual no sólo a las mujeres sino también a los hombres como evidencia un informe de Water Aid. De acuerdo a esta organización, el 70% de los padres considera que la menstruación es sucia y contaminante. En tanto que, el 54% de las adolescentes desconocen qué es la menstruación antes de su primer período. Si bien varios programas del gobierno y ONG’s promueven políticas para concientizar, los esfuerzos deben ampliarse, aseguró Arundati Muralidharan, responsable de Water Aid en India.

Varios grupos políticos indios, así como el partido nacionalista Bharatiya Janata Party, se opusieron a la decisión de la Corte de vetar la prohibición de ingreso a los templos. La medida también generó la reacción de sectores ultraconservadores con agresiones e incluso golpizas contra mujeres. Las primeras que lograron entrar a los templos tuvieron que hacerlo acompañadas de policías.

600 km al sur de Hapur, en Kerala, miles de estudiantes, trabajadoras, niñas y ancianas formaron una cadena humana a lo largo de la ruta que atraviesa el Estado, para demostrar la unión de las mujeres en defensa de sus derechos. Varias murallas y conciencias se necesitan para atravesar el país como así también otros tantos muros – tabúes, tendrán que ser derribados para acabar con la desigualdad de género.