Salud y Educación

Frente por una Niñez Protegida por la emergencia nutricional


“Hasta el 2015 comíamos carne y ahora sólo podemos comer fideos hervidos. Nosotros también tenemos derecho a comer carne”. Dylan, 13 años.

El Frente por una Niñez Protegida presentó un proyecto de resolución solicitando al Poder Ejecutivo Nacional el pleno cumplimiento de la Ley Nacional 25724 que crea el Programa Nutrición y Alimentación Nacional, ante la profunda crisis económica que afecta al país, donde el 46% de los niños/as, adolescentes son pobres, según el INDEC, y uno de cada diez se alimenta mal, según UNICEF. “Hasta el 2015 comíamos carne y ahora sólo podemos comer fideos hervidos. Nosotros también tenemos derecho a comer carne. Yo quiero volver a comer en mi casa con mi familia, y para eso necesitamos que haya trabajo”, describió Dylan, de 13 años, la situación que atraviesa casi la mitad de los niños del país. Lo escuchaban, mudos, pediatras, nutricionistas, representantes de distintas organizaciones y diputados de la oposición, lamentablemente ninguno del oficialismo porque no se hicieron presentes en el anexo del Congreso para discutir soluciones a esta crisis alimentaria.

“No puedo vivir así, pasamos hambre todas las noches, tomamos mate cocido por culpa de este Gobierno de mierda. Agradezco a la señora que me está criando”, es lo que alcanzó a decir su compañera Celeste, antes de quebrarse. Según el informe que presentó el Frente por la Niñez Protegida, “la pobreza infantil se ha incrementado en los últimos años, superando el 48%. Esta cifra es aún mayor para los primeros cinco años de edad (Unicef, 2016). Un 34% de las niñas y de los niños debe asistir a un comedor escolar o barrial para alimentarse, según las estimaciones realizadas por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA).  Con la reforma previsional, 8 millones de niñas y de niños destinatarios de asignaciones perdieron un 11% de lo que antes percibían con una inflación del 42%.”


Programa de Nutrición y Alimentación Nacional: “Esta ley sirvió como herramienta para sacar del hambre a la niñez. Está medido, comprobado, hay estudios epidemiológicos”, Gabriela Bauer, pediatra (MN 69956 ).

Gabriela Bauer (MN 69956) es pediatra, referente del Centro Cuidando la niñez en toda la Argentina (CUNITA) e impulsora del proyecto de resolución 0694-D-2019 para solicitarle al Poder Ejecutivo Nacional “el pleno cumplimiento de la ley 25724, sancionada en 2002 y que consiguiera presupuesto en 2003, para el Programa de Nutrición y Alimentación Nacional: “Esta ley sirvió como herramienta para sacar del hambre a la niñez. Está medido, comprobado, hay estudios epidemiológicos en el gran Rosario. Esta ley podría ser superada, pero pensamos que no hay tiempo; estamos en emergencia nutricional”.  Bauer explicó que desde CUNITA consideran a “los/as niños, niñas y adolescentes como sujeto de interés superior, como lo ordena la Constitución.  Nos resulta intolerante los distintos niveles de privación que está atravesando la población que más lo necesita, y que está demandando que la protejamos. Tomamos el hambre como uno de los temas más apremiantes, podríamos hablar del juego, de la vivienda o la educación, pero ningún niño puede desarrollarse si no come bien. La mitad de los niños comen de manera inadecuada, pasan hambre y están con algunos niveles de afección de su estado nutricional que son lesiones irreversibles, por lo que pueden ser consideradas lesiones criminales”.

La audiencia pública estuvo coordinada por la diputada Fernanda Raverta, y acompañada por Laura V. Alonso y el dip. Roberto Salvarezza,  (FPV PJ); el dip. Daniel Arroyo, de Red por Argentina; y la dip. Cecilia Moreau, por Alternativa Federal. No sólo escucharon a los chicos, sino a los referentes de los comedores que los atienden y hacen lo posible con los escasos recursos con los que cuentan: “Los alimentos que recibimos son pocos y de muy mala calidad; carbohidratos y carne sólo dos veces por semana, dos kgs. para 180 chicos. El resto de los días hacemos copa de leche porque no tenemos lo suficiente para cocinar”, explicó, llorando, Elba García, de un comedor comunitario de Bernal.  Belén, de Quilmes, describió que “todos los días pasan los carreros con toda su familia, cada vez con chicos más chiquitos; cada vez son más chicas de edad las niñas que están embarazadas. Leche hay sólo para el menor de dos años, ¿cómo hace la mamá para decirle a los otros que no hay? Las compañeras venimos mal, consolándonos unas a las otras. Hace unas noches, una familia en un Renault 12 viejito, abrió el baúl y había una olla con un guiso calentito. Los chicos se iban juntando, disculpen por lo que voy a decir, como perritos. No aguantamos más, por favor, que se cumpla la ley. Estas familias no tienen absolutamente nada.  El hambre duele; eso quiero decirle a este Gobierno insensible, y es un crimen”.

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